Resucitarte, una intervención para vivir y morir mejor
El proyecto apuesta a sorprender a las personas para insertar un mensaje amigable, empatizando con lugares de gran concurrencia como los cementerios, para hacer del arte una acción más popular, masiva y alejada de las formalidades.
Personajes que ríen, bailan y cantan al son de diversos géneros musicales, acompañarán a coloridos féretros en un animado funeral que se realizará el 1º de noviembre en el cementerio general de Santiago.
Desde las 10 de la mañana en forma simultánea, desde los tres accesos principales del cementerio, se desplegarán caravanas portando en sus cabeceras urnas intervenidas por artistas plásticos de la capital, junto a ellos se presentarán músicos y actores, quienes saludarán a los residentes y público de este recinto.
El recorrido tendrá una duración de 45 minutos, para culminar en el hall central ubicado en Av. La Paz donde las urnas serán depositadas para exhibirlas a los visitantes que concurren a saludar a sus deudos.
Esta inédita intervención artística es el desafío que enfrenta el surrealista nacional Andrés Soto Núñez, quien al participar de un funeral en el mencionado camposanto de Santiago, imaginó un escenario más tranquilizante para un difunto.
En cuanto al origen de esta iniciativa, Andrés declara que “la idea se gestó desde la resurrección de los actos surrealistas para la cultura chilena, desde donde a nivel mundial se ha perdido la capacidad de llamar la atención con un movimiento que solo busque la acción artística en sí, no política crítica o división social”.
La convocatoria entre los lugares escogidos para esta acción, agrega el gestor cultural, “fue de conversaciones durante dos años y algo más, donde el primero en ceder fue el cementerio general, luego la convocatoria con los artistas fue más expedita, ya que no pensé nunca en seleccionar por concurso, esto iría en contra del surrealismo y ahí es donde se produjo la selección de los primeros en llegar según cupo, un grupo que desde la primera reunión en julio de este año lograron complementarse”.
Con respecto a los preparativos Andrés precisa que “ha sido un esfuerzo tremendo, lleno de obstáculos y trabas financieras que he tenido que superar con mucha fuerza y confianza en lo que estoy gestando, solo espero cambiar la imaginación opaca del chileno con respecto a los ritos fúnebres y amistarla con lo único que se nos ha dado por seguro en la vida… LA MUERTE”.
Un adelanto de lo que viene para esta performance
Elegía corrosiva de nuestra señora del bólido furioso
Por Ricardo Parra
Después de andar de tumbo en tumbo por las centurias
Devolviendo nuestras carnes a la tierra
Desde el tumulario ancestral
a la cripta mezquina y enjuta en un césped impecable
Ya no más alzaremos la vista vidriosa al cielo
Conteniendo el espasmo pusilánime
No más añoranzas de un paraíso exiliado
Nos hemos convertido en nuestros propios dioses
Y celebramos el nacimiento de nuestra nueva muerte
Chicana-latinoamericana-chilombiana
La virgen del bólido furioso
Lasciva, baudeleriana
nos toma desde la solapa
Y nos invita a bailar un corrido sanguinolento
En las escaleras de la ciudad de Bonampak
Desnuda en su hábito
Siempre dispuesta a cumplir con los avatares del fornicio
Atrás quedó la trasnochada solemnidad de los ritos funerarios
Habremos de servir la carne aún tibia en jugosos platillos
Antes que los gusanos comiencen a nadar gustosos
en la fértil podredumbre
Allí va el bólido furioso y esta virgen es nuestro copiloto
Va volando entre saltos por las ciudades olvidadas del Tiahuanaco
Va derrapando entre las callejuelas empedradas del Teotihuacan
Va sacando chispas en las esquinas derruidas del Machu-Pichu
La carrocería fulmina con su destello lustroso
A todo quien ose ponerle la vista encima
-¡¡Papito no corras!!- advierte la placa bajo el
Retrovisor del futuro prístino
Nos bendice la Santa Muerte
Entre los pasajes del D.F.
Nos persignamos ante la virgen negra bajando la fabela
Y entre Matucana y Alameda
Romualdito es centinela
¡Oh virgen del bólido furioso!
Busco descanso entre tus entrañas
Abriré tu abdomen con mi puñal
Abriéndote del ombligo hasta la vulva
Y me acurrucaré ahí
para celebrar
esta muerte nueva